En el momento que decidimos optar por la
violencia no solo hacia las personas sino también hacia animales, ese es el
momento donde dejamos de ser humanos.
Los animales son criaturas que se encuentran, en relación al ser humano, en un nivel de inferioridad dentro de la escala evolutiva; esto nos hace responsables de su bienestar, ya que tener supremacía lleva consigo una obligación, una responsabilidad, que es la de cumplir como guardián de las especies inferiores en términos intelectuales. Si realmente queremos combatir la violencia, una parte de nuestra lucha consiste también en erradicar el maltrato a otros seres vivos. Dicho de otro modo, debemos enfocarnos en la eduación de los niños para que no apliquen violencia hacia las personas ni a los animales.
